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El error y sus cifras

mayo 12, 2014 - Relatos

Entonces le llamé la atención respecto a unas cifras, obviamente inventadas por mí, de cantidad de millones de neuronas que morían por cada centímetro cúbico de gintonic ingerido, según un telediario que yo supuestamente habría visto hacía pocos días. Por esto, le comentaba yo, era totalmente ilógico que antes de admitir el alto grado de confianza y compenetración mutua alcanzada entre un hombre y una mujer se pasase por tanta toma absurda de bebidas alcohólicas, dado que de cada una de esas noches uno se levantaba con neuronas de menos, las cuales nunca volvían a aparecer y cada una tenía sus recuerdos y sus habilidades. En definitiva se amanece uno un poco más estúpido, más descerebrado de lo normal en cada cual.

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