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Meninges (fragmento de “Al fondo del pasillo”)

enero 26, 2015 - Relatos

Y uno no sabe nunca, en un caso así, qué es mejor ni qué es peor, si tener una continuación, me refiero ahora al romance con la modelo mestiza del tercero, o si lo más recomendable es terminar con la historia por la vía rápida. Por eso decidí no saber más de ella, aunque en el fondo deseaba que fuera ella la que tuviera deseos de saber de mí. No quería tomar por costumbre a mi vecina pero, sin embargo, estaba tan a mano, allí mismo en el tercero, que me pregunté cuántos días resistiría sin buscarme un desahogo. Ya me imaginaba llegando a casa, poniendo el televisor, escuchando los gritos de mi vecino, encontrándome muy solo y con la memoria de sus besos estorbándome en la cabeza, haciéndome cosquillas en la parte interior del cráneo, entre las meninges, sin poder evitar sentir que me enredo con ella y en ella. La única posibilidad de escapatoria en un caso así sería que mi tiempo y mi vida estuviesen muy llenos.

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