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RELATO EN DIRECTO 4

mayo 19, 2015 - RELATO EN DIRECTO ABIERTO
Mejor léelo desde “RELATO EN DIRECTO 1″.

Gregorio al día siguiente volvió a ser un tío razonablemente simpático. quizá no brillaba tanto como antes, no sé por qué, pero seguía teniendo ciertos golpes de humor y cordialidad que arrancaban unas risas exageradas entre las chicas del departamento. Yo, que soy algunas veces demasiado perspicaz, notaba que su comportamiento era menos expontáneo. Como si hubiese perdido seguridad en sí mismo. Acaso estaba dolido por las bromas que había recibido. Pero bueno, por aquellos días la gente parecía llevarse bien con él. Sin embargo, decidió traerse el almuerzo en una tartera y nunca más vino con nosotros a almorzar. Y por otro lado, Carlos y él jamás volvieron a mirarse a la cara.

El siguiente paso fue decirnos que se aburría comiendo junto a sus papeles y a su ordenador.
-¡Pues ven con nosotros!
-No, gracias. La verdad es que me gusta más traer mi propia comida.

Aquel día, Gregorio tomó su tartera, en una bolsa de plástico, y se fue a comer al parque. Carrmen se había acercado por allí a fumarse un cigarro y lo había visto sentado en un banco, a unos 50 metros de donde estabas tú, con tu caballete.

Traum-in-Rot--Der-neue-Audi-R8-SypderAl final de la jornada laboral, se improvisó una pequeña reunión informal en mi despacho. Ese tipo de reuniones cuando estoy a punto de irme a mi casa, no las convoco yo, sino que las secres y algún otro, se instalan al rededor de mi mesa a hacer unas risas antes de irse y se quitan la voz unos a otros para soltar el siguiente chiste. Pepa, oronda como siempre ha sido, se carcajea con una voz de mezzosoprano que apagaba de inmediato todas las conversaciones.

-¿Pero qué os pasa? ¡Qué bien que lo pasáis aquí! ¡Y encima cobráis!-dije yo.
-¿Te contamos una cosa?
-Seguro que lo vais a hacer.
-Gregorio está enamorado.

Durante los siguientes dos o tres días, el enamorado se había estado yendo a almorzar al mismo banco.
-Le ha dado fuerte al chico… -decían.

A la primera ocasión que tuve, le pregunté si solía ir a comer al parque y si veía a mi amiga, y el me dijo que te veía todos los días, y que alguna que otra vez se había acercado a ti, y te había dado un poco de conversación.

Me pregunté cuál sería vuestra relación y hasta dónde llegaría en el futuro. Gregorio era muy simpático… Traté de disimular que por algo que no sabía qué era, me molestaba un poco su acercamiento hacia ti. Supongo que se me notó. Le dije que te diera recuerdos míos y me mordí la lengua. Ya tenía otra excusa para acercarse.

-Se los daré. Su cuadro está casi terminado. Tiene mucho talento… Hay que reconocer que, como bien me dijiste, es una chica muy especial.

“Su cuadro está casi terminado… “

Esta frase me impulsó a quedar a comer contigo e impedir así que pudierais veros al día siguiente, pero “casi terminado” quizá eran todavía varios días, ya que no pasabas mucho tiempo seguido allí. Decidí que te llamaría cuando ya dejases de ir a aquel parque y no interferiría en vuestra incipiente relación.

De entre las chicas de mi departamento, Carmen era para mí alguien especial. Una buena amiga. Era la que me contaba todos los cotilleos del departamento, junto con Lola, y yo se lo agradecía dándole algunas primicias informativas, como ¿sabes a quién van a cambiar de departamento? Y cosas así. Ella era una gran aliada. Carmen pedía a Pepa que la acompañase para hacer casi todo. Carmen era pequeña y delgada y Pepa más alta y redonda. Eran una pareja que nos parecía muy divertida a todos. Carmen pedía a Pepa que le acompañase al parque para espiar a Gregorio. Y a éste, a su vez, se lo encontraban espiándote a ti. Evidentemente toda la empresa estaba puntualmente informada de todo.

Un día se te acercó por fin a hablar, y por lo que luego ocurrió, algunos llegaron a la conclusión de que su intención era ya dar el salto definitivo de quedar, a la vista de que tu pintura, aunque hecha a ratos cortos, ya estaba muy avanzada.  En realidad ninguno podíamos saber lo que había en su mente, igual que ignoramos lo que sucede en la mente de cualquier otra persona, algunas veces ni en nosotros mismos sabemos qué sucede. Fuera como fuera, parece ser que Gregorio se levantó de su banco de madera, abandonando su tartera con comida y se acercó a ti. Y en ese momento tú estabas ya recogiendo tus cosas.

Llegó un coche. Alguien venía a buscarte y desde el otro lado de la verja del parque tocó el claxon. Creo que lo dejaste con la palabra en la boca y le dijiste que te tenías que ir a toda prisa. Tú seguramente te olvidaste de él en ese mismo instante. Pero Gregorio se quedó plantado, mirando como te ayudaban a introducir tu caballete en el maletero de un Audi rojo descapotable hasta que desapareciste dentro de aquel coche..

Enrique Brossa

tallerderelatos@gmail.com

léelo desde “RELATO EN DIRECTO 1″.

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Un pensamiento sobre “RELATO EN DIRECTO 4

Flor Profusa

Genial! En espera de la siguiente parte!

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