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Sin título

marzo 13, 2015 - Reflexiones

Su llegada será rápida como la de un huracán. El efecto suave y letal como el de la radioactividad. Y el motor de mi coche no quiere ponerse en marcha. Sólo me queda mirar por la ventana y esperar por sí el advenimiento de mi tragedia fuera visible como una nube oscura de polución.

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